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Elephant Dream Valley

El elefante es un símbolo en Tailandia y, como todo símbolo, la gente se aprovecha e intenta hacer negocio, ya sea para bien o para mal. En muchas partes de Tailandia, los elefantes son una forma de hacer dinero, por ejemplo en Chiang Mai encontramos muchas excursiones donde te ofrecían pasar tiempo con los elefantes o diferentes shows con ellos. No solo de elefantes, también de muchos otros animales. Me chocó la gran cantidad de shows de diferentes animales ya sean cocodrilos, serpientes, monos, pájaros, tigres o elefantes que hay en toda la ciudad y es allí donde realmente te das cuenta del gran negocio que hay con ellos.

Antes de ir a Tailandia miramos opciones y enseguida se ve que en muchos lugares el maltrato del animal es muy evidente. Atados con cadenas, obligados a cargar a personas con o sin una silla en el lomo o simplemente vivir en malas condiciones. Entonces llego nuestra duda, ¿vamos o no vamos? Descartamos rápidamente los centros donde ofrecen paseo en elefantes porque normalmente es claro indicativo de que no es un refugio para ellos.

Así que nuestra idea era ir a un centro de recuperación, refugio, santuario (o como quieran llamarlo) de elefantes.

El problema, ¿cuándo empieza un santuario a convertirse en un negocio y a actuar como tal? No lo sé, simplemente pensamos que era mejor intentar ir a un sitio donde los animales (aún sin vivir libres) estuvieran en buenas condiciones. Nos contaron que en los santuarios rescatan a los elefantes de los shows y de lugares donde los maltratan. Entonces, teniendo en cuenta mi falta de conocimiento sobre el tema, ¿cómo es que después de ayudarlos no los dejan en libertad? Según entendí, debido a las malas condiciones que sufren durante años, estos elefantes no pueden luego ser reinsertados a la naturaleza porque no sobrevivirían y por este motivo existen estos refugios o santuarios.

El más conocido y el que te aconsejan en la mayoría de webs es el Elephant Nature Park. Nosotros teníamos planeado ir allí porque creo que además esta recomendado en la web de FAADA (turismo responsable), pero, al final, una chica que había ido a otro refugio nos recomendó Elephant Dream Valley. Este refugio es de dos familias y tienen dos elefantes rescatados, normalmente no suelen tener mucha gente y, en cambio, en el Elephant Nature Park, según nos dijo, hay mucha más gente para cada elefante.

Elephant Dream Valley

Elephant Dream Valley està a 60 km de Chiang Mai y la oficina està cerca de Tha Phae Gate, en 277 Tha Phae Rd. Recomiendo encargarlo en la oficina porque en la web la visita de un día vale 2500 bahts, pero, en la oficina, según en que épocas, directamente te lo ofrecen por 2000 bahts.

Mapa Elephant Dream Valley

Una furgoneta nos vino a buscar al hotel sobre las 8/8.30 de la mañana y solo fuimos a recoger a dos chicas más. Nos encantó cuando vimos que solo seríamos 6 personas ya que al principio teníamos miedo de ser un grupo más grande, pero no, como nos dijeron siempre son grupos pequeños.

Tardamos en llegar aproximadamente una hora o un poco más ya que paramos antes a un mercado donde ellos compraron la comida que luego nos harían en el refugio. Las carreteras para llegar, sobretodo al final, tenían demasiadas curvas (llegué pálida pero sin vomitar, todo un logro viendo mi historial de mareos en Tailandia).

Es un sitio pequeño, pero bonito con una cabaña arriba en el valle con unas vistas espectaculares. En esa cabaña dejamos todas las cosas y solo nos llevamos las cámaras para hacer fotos aunque ellos van haciendo fotos y luego las cuelgan en el facebook (era un álbum de más de 100 fotos). Realmente va muy bien, ya que en el rio es más difícil hacer fotos y así puedes disfrutarlo más.

Elephant Dream Valley

Nada más llegar, nos contaron que son una familia de la tribu Karen y que tienen dos elefantes que rescataron. Nos dieron una túnica y un sombrero, en teoría la túnica era porque los elefantes asociaban esta ropa con ellos y así nos podríamos acercar mejor a ellos.

Fuimos a ver los dos elefantes y a alimentarlos con bambú.

Alimentar elefantes

Alimentar elefantes 2

Después de un buen rato dándoles de comer y terminar con todo el bambú, fuimos a caminar con ellos. Ellos seguían con hambre y no paraban de comer ramas de los árboles.

Caminar con elefantes

Caminar con elefantes

Y luego de un pequeño paseo, volvimos a la cabaña a comer. Nos habían preparado la mesa con un plato de arroz, uno de pollo con salsa de curry y un plato lleno de verduritas. Lo mezclé todo y quedó un plato bastante bueno. También había fruta y agua. Comer con estas vistas era una pasada.

Comida Elephant Dream Valley

Comida Elephant Dream Valley

Al terminar de comer y de descansar un poquito en la cabaña, fuimos al rio.

Primero, fuimos a una zona al lado del rio donde hay agua estancada con fango para que los elefantes (y nosotros) nos mancharan de fango. En esos momentos, recordé lo que leímos de no meterse en agua estancada en Tailandia, pero bueno, íbamos llenos de antimosquitos y, por suerte, no nos picó nada extraño.

El que no tuvo tanta suerte fue uno de los cuidadores, cuando ya salimos del rio y volvimos a la cabaña, vimos que se había hecho un torniquete en la pierna para que no le subiera el veneno y nos dijo que le había picado un escorpión. No sé si es que está acostumbrado a ver cosas así o el pobre estaba aguantando estoicamente delante de nosotros, pero parecía bastante tranquilo. Si me hubiese pasado a mi, puedo asegurar que estaría cagada de miedo y al borde de un ataque de pánico. El chico se estiro en la parte de delante de la furgoneta y cada vez tenía el pie más hinchado. Les dijimos que fueran al hospital primero, pero no quisieron y nos acompañaron al hotel antes de ir. Espero que se recuperara sin problemas.

Fango con elefantes

Antes de volver, fuimos al rio a limpiarlos, a ellos y a nosotros que acabamos también llenos de barro. Allí los lavamos con cubos de agua.

Rio con elefantes

El día pasó demasiado rápido. Llegamos al hotel sobre las 5.30 de la tarde.

Fue una experiencia increíble, nos encantó verlos y poder interactuar con ellos. Los elefantes parecían bien cuidados y la familia/cuidadores eran muy amables y atentos. Fue una de esas experiencias que marcan y quedan siempre en tus recuerdos.

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